miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mark de Zabaleta: ¿A quién va usted a creer?, ¿a mí, o a sus propios ojos?




El ministro Luis de Guindos se mostró triunfalista y nos vendió el inicio de la recuperación, anunciando ya el fin de la crisis porque un crecimiento del  0,3% en el cuarto trimestre de 2013… era toda una referencia para ver la luz al final del túnel.
Y decíamos que era un claro exceso de optimismo…
Ahora el último informe del INE (Instituto Nacional de Estadística) muestra que el encefalograma de la Economía Española sigue casi plano. Hemos crecido dos décimas (un 0,2%) en el último trimestre del 2013, una menos de lo anunciado y en el conjunto del año el PIB cayó un 1,2 por ciento. En empleo, evidentemente, el dato sigue siendo negativo. Se destruyeron 265.000 puestos de trabajo a tiempo completo en todo el año, aunque ese descenso sea cada vez  menor…
Sin trabajo, es difícil, casi imposible, que el Consumo de las familias permita que la economía se relance...
Además nuestro brillante experto en Economía hablaba incluso de generación neta de empleo… ¡Toma ya!
No hay que olvidar que una cosa es crear empleo y otra que la tasa de paro se reduzca. Para eso, la mayoría de los economistas coinciden en que la tasa de crecimiento del PIB debería superar el 3%.
Y con este 0,2% de crecimiento es  imposible acabar con el paro
Como colofón…El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictaminado, además, que el “céntimo sanitario” …el impuesto sobre los carburantes aplicado por 13 comunidades autónomas y cuyos ingresos se destinaban supuestamente a financiar la sanidad… vulnera la legislación comunitaria.
Hay que recordar a De Guindos (y a este gobierno) la frase de Groucho Marx: ¿A quién va usted a creer?, ¿a mí, o a sus propios ojos?

Mark de Zabaleta



Mark de Zabaleta…¡el papel lo aguanta todo!




En un documento de 444 páginas, el grupo de nueve “sabios” presidido por Manuel Lagares (Catedrático de Hacienda Pública, del que fui alumno…) ha presentado la propuesta de reforma fiscal.
Proponen 270 cambios tributarios concentrados en 125 propuestas. “No hemos dejado títere con cabeza”…dijo Lagares, y, efectivamente, pueden ser la guillotina para el ciudadano…
Una vez más tenemos que recordar a Groucho Marx: Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!
Se trata de recaudar más…y estos grandes ¿economistas? Hablan, por ejemplo, de una devaluación fiscal que suponga una rebaja de las cotizaciones sociales a cargo del empleador y un incremento de la fiscalidad indirecta de impuestos como el IVA… contemplando una reclasificación de productos que suponga pasar al tipo general del 21% bienes y servicios que tributan al gravamen reducido del 10%.
¿Recuerdan lo que hizo Mariano? Aunque En el debate electoral Rajoy le decía a Rubalcaba “Yo no soy como usted…Le subió el IVA a la gente y no lo llevaba en el programa…Yo, lo que no llevo en mi programa, NO LO HAGO (Noviembre 2011)…
SUBIÓ el I.V.A. del 18 al 21% en julio de 2012…
Desde luego para este viaje no es menester alforjas…ni tanto sabio/experto…
El gran economista Galbraith dijo: “Para manipular eficazmente a la gente es necesario hacer creer a todos que nadie les manipula”.
Y pretender hablar de bajada de impuestos cuando el ciudadano va a pagar más…¿No es manipular la opinión pública?
El IVA es un impuesto plano que pagan todos los ciudadanos y supone un castigo a las rentas bajas…
Galbraith dijo “hay dos clases de economistas, los que no saben nada y los que no saben ni eso”.
Y en 444 páginas, con 270 cambios tributarios concentrados en 125 propuestas¡acaban de descubrir el agua caliente!
Mark de Zabaleta


Mark de Zabaleta: 80/20 de Wilfredo Pareto




Pareto enunció el principio 80/20 basándose en el denominado conocimiento empírico. Observó que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20% de población, ostentaba el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80% de población, el 20% de ese mismo algo.
Estas cifras son arbitrarias; no son exactas y pueden variar. Su aplicación reside en la descripción de un fenómeno y, como tal, es aproximada y adaptable a cada caso particular.
El principio de Pareto se ha aplicado con éxito a los ámbitos de la política y la Economía. Se describió cómo una población en la que aproximadamente el 20% ostentaba el 80% del poder político y la abundancia económica, mientras que el otro 80% de población, lo que Pareto denominó «las masas», se repartía el 20% restante de la riqueza y tenía poca influencia política. Así sucede, en líneas generales, con el reparto de los bienes naturales y la riqueza mundial.
Una de las aplicaciones más conocidas es su uso para análisis de ventas o comercial. Las compañías que realizan un análisis de facturación respecto al número de clientes constatan que, aproximadamente, el 80% de la facturación depende del 20% de los clientes. Casi nunca se observa una relación 80-20 exacta, pero la desproporción entre ventas y número de clientes suele ser cierta. Con esta información se puede decidir qué clientes son estratégicos (hay que cuidar) y cuáles tienen menor importancia.
El principio de Pareto también se utilizar para analizar el surtido o gama de productos que vende una empresa comercial. El 80% de la facturación proviene del 20% del catálogo de productos. En general, el principio de Pareto permite analizar una situación y facilitar la toma de decisiones estratégicas trabajando con datos reales.
No obstante, el principio de Pareto permite utilizar herramientas de gestión, como el diagrama de Pareto, que se usa ampliamente en temas de control de calidad (el 80% de los defectos radican en el 20% de los procesos). Así, de forma relativamente sencilla, aparecen los distintos elementos que participan en un fallo y se pueden identificar los problemas realmente relevantes, que acarrean el mayor porcentaje de errores.
De la misma manera, en el mundo de la Economía, la Política, etc., el principio de Pareto puede ser enunciado de diferentes formas, resumiendo en cierto modo aquel dicho de…”Para lo que me pagan, mucho trabajo y para lo que trabajo, mucho me pagan”, vamos, que el 80% sólo cobra un 20% de los rendimientos del negocio…….
 Mark de Zabaleta